PABLINO
Lo encontramos en la vereda del Krowne Plaza, donde estaba esperando bajo la lluvia con cuatro macetitas de yerba mate de Pedro Juan.
Enfrente, en un portal estaba un graffiti de la cruz eszvástica para recordarles mejor a los menonitas su procedencia...
En este hotel de lujo de Nuestra Señora de Asunción, la Embajada de Venezuela organizaba un evento titulado : « Humor con humor se paga. »
Un gordito bocazas estaba en el tablado y gritaba a voces sus chistes perodísticos, los cuales por cierto acarreaban la adhesión general de la asistencia chavista...
Al final pidieron a la gente que participara con humor también, pero sólo un tipo se atrevió a hablar de la Gran República Bolivariana, en términos laudatorios por cierto pero completamente desprovistos de humor...
En realidad, la asistencia estaba esperando con ansiedad el banquete que venía después y de repente todos nos quedamos muditos, en especial el famosísimo crítico lite-ratero MAFA que ya estaba afilando los dientes de ratón de bodega que tiene...
A pesar de su pequeñez, el ratón MAFA fue el primero en entrar al salón de comidas, les ganó a los atletas chavistas más entrenados y se echó encima de los petits fours con mucha avidez...
Ante semejante desparpajo, con el amigo poeta Raúl del Remanso, nos fuimos a fumar a la vereda y ahí lo vimos al caso. Era un tipo bajito, bastante joven, de barbita de chivillo y con una mirada muy aguda, ejercitada en las veredas más peligrosas del Paraguay...
De ahí que le resultara normal a Pablino, estar en la vereda a las 08 de la noche, bajo la lluvia, vendiendo plantitas de mate...
- Y vos pelotudo que hacés por acá ???!!!
- No quieren comprar mate ?
- Mirá, yo estoy de viaje, no voy a llevar yerba a ninguna parte, pero si querés te metemos en el banquete...
- Claro, vamos subiendo amigos !!!
Y lo llevamos arriba, al salón de actas, donde nos topamos con el periodista venezolano y las cámaras de televisión, Pablino figuró al lado del gordito, pura sonriza, con una copita de vino en mano, con sus 4 macetitas esperando el milagro de la compra...
Luego lo hicimos pasar con la gente y se armó el quilombazo con el HDH y unos comensales bien subidos de modales y tonos, por la magia del vino.
En especial, una cincuentona venezolana tetuda, que le quería chupar la pija al pobre chivillo, que ya no tenía nada de vengador. Sólo faltaba el pijudo para llevar al paroxismo aquella agrupación de pura farra, en realidad, penes y coños con patas, en busca de consolador...
Al cabo de dos o tres salidas a la vereda para fumar, cuando ya estaba por concluír la joda y que se iban uno por uno los invitados en 4X4 con chófer, nuestro Pablino estaba en medio de la sala, con la misma copa de vino casi intocado pero completamente tocado por la gracia de los cuentos en guaraní, que le iban saliendo con natural soltura y captaban la atención de los pocos locos que se quedaron hasta el final de la historia...
El ratón ya se había escurrido por una puertita lateral, con un pedazo de queso gruyère entre los bigotes y la satisfacción de haber comido otra vez gratis...
Un amigo poeta me contó después que durante una de mis ausencias, el Pablino le dio un terrible besuco baboso en la boca a la Xiomara tetona, la salsera venezolana, que se lo estaba esperando desde luego, con su boca llena y golosa de mulata de tal almeja, que sólo el tren no le pasó encima...
Un ratito antes de su tercera salida a la vereda, le había succionado al Chivillo el número de celular fingiendo que la había golpeado en la mesa. En realidad tenía unas tetas tan grandes que por todas partes uno chocaba con ellas, lo que le permitía a la salsera ardiente reclutar a novatos para sus bailantas del jueves por la noche, en su casita donde lo echaba todo pa' lante !!!
Al final de este quilombazo, uno de los guardaespaldas vino a verme y me preguntó :
-¿Pero quién lo invitó a este loco ?
-Yo, les contesté con descaro.
-No tiene los certificados fitosanitarios, no puede salir del país!!!
- ¡Me importa un pito que los tenga o no !!! Es un personaje y lo introdujo el propio Roa Bastos!!!
Los tipos se fuero bastante decepcionados, pero a partir de este momento, me pregunté cómo sacarlo al loco del local, porque ya estaba solito en la sala, contando cuentos del mate en guaraní y nadie le hacía caso...
Me reportó luego el HDH que los gorilas se lo habían llevado a la vereda con sus plantitas, agarrándolo cada uno por debajo del brazo.
Perdón Pablino, amigo del alma, por haberte dejado en la vereda, en otra vida, con otra verdad, te devolveremos tu trono de Rey de los Sanos, porque los locos son los que se imaginan que son cuerdos...
Los mismos idiotas que te dejaron plantado en el Salón, con tu mágica caá, Ilex bonplandiana en la mano, pareciendo héroe guaraní salido del monte, habitado por el Don de la Palabra...
Iker Bonpland
08 07 2008
Lo encontramos en la vereda del Krowne Plaza, donde estaba esperando bajo la lluvia con cuatro macetitas de yerba mate de Pedro Juan.
Enfrente, en un portal estaba un graffiti de la cruz eszvástica para recordarles mejor a los menonitas su procedencia...
En este hotel de lujo de Nuestra Señora de Asunción, la Embajada de Venezuela organizaba un evento titulado : « Humor con humor se paga. »
Un gordito bocazas estaba en el tablado y gritaba a voces sus chistes perodísticos, los cuales por cierto acarreaban la adhesión general de la asistencia chavista...
Al final pidieron a la gente que participara con humor también, pero sólo un tipo se atrevió a hablar de la Gran República Bolivariana, en términos laudatorios por cierto pero completamente desprovistos de humor...
En realidad, la asistencia estaba esperando con ansiedad el banquete que venía después y de repente todos nos quedamos muditos, en especial el famosísimo crítico lite-ratero MAFA que ya estaba afilando los dientes de ratón de bodega que tiene...
A pesar de su pequeñez, el ratón MAFA fue el primero en entrar al salón de comidas, les ganó a los atletas chavistas más entrenados y se echó encima de los petits fours con mucha avidez...
Ante semejante desparpajo, con el amigo poeta Raúl del Remanso, nos fuimos a fumar a la vereda y ahí lo vimos al caso. Era un tipo bajito, bastante joven, de barbita de chivillo y con una mirada muy aguda, ejercitada en las veredas más peligrosas del Paraguay...
De ahí que le resultara normal a Pablino, estar en la vereda a las 08 de la noche, bajo la lluvia, vendiendo plantitas de mate...
- Y vos pelotudo que hacés por acá ???!!!
- No quieren comprar mate ?
- Mirá, yo estoy de viaje, no voy a llevar yerba a ninguna parte, pero si querés te metemos en el banquete...
- Claro, vamos subiendo amigos !!!
Y lo llevamos arriba, al salón de actas, donde nos topamos con el periodista venezolano y las cámaras de televisión, Pablino figuró al lado del gordito, pura sonriza, con una copita de vino en mano, con sus 4 macetitas esperando el milagro de la compra...
Luego lo hicimos pasar con la gente y se armó el quilombazo con el HDH y unos comensales bien subidos de modales y tonos, por la magia del vino.
En especial, una cincuentona venezolana tetuda, que le quería chupar la pija al pobre chivillo, que ya no tenía nada de vengador. Sólo faltaba el pijudo para llevar al paroxismo aquella agrupación de pura farra, en realidad, penes y coños con patas, en busca de consolador...
Al cabo de dos o tres salidas a la vereda para fumar, cuando ya estaba por concluír la joda y que se iban uno por uno los invitados en 4X4 con chófer, nuestro Pablino estaba en medio de la sala, con la misma copa de vino casi intocado pero completamente tocado por la gracia de los cuentos en guaraní, que le iban saliendo con natural soltura y captaban la atención de los pocos locos que se quedaron hasta el final de la historia...
El ratón ya se había escurrido por una puertita lateral, con un pedazo de queso gruyère entre los bigotes y la satisfacción de haber comido otra vez gratis...
Un amigo poeta me contó después que durante una de mis ausencias, el Pablino le dio un terrible besuco baboso en la boca a la Xiomara tetona, la salsera venezolana, que se lo estaba esperando desde luego, con su boca llena y golosa de mulata de tal almeja, que sólo el tren no le pasó encima...
Un ratito antes de su tercera salida a la vereda, le había succionado al Chivillo el número de celular fingiendo que la había golpeado en la mesa. En realidad tenía unas tetas tan grandes que por todas partes uno chocaba con ellas, lo que le permitía a la salsera ardiente reclutar a novatos para sus bailantas del jueves por la noche, en su casita donde lo echaba todo pa' lante !!!
Al final de este quilombazo, uno de los guardaespaldas vino a verme y me preguntó :
-¿Pero quién lo invitó a este loco ?
-Yo, les contesté con descaro.
-No tiene los certificados fitosanitarios, no puede salir del país!!!
- ¡Me importa un pito que los tenga o no !!! Es un personaje y lo introdujo el propio Roa Bastos!!!
Los tipos se fuero bastante decepcionados, pero a partir de este momento, me pregunté cómo sacarlo al loco del local, porque ya estaba solito en la sala, contando cuentos del mate en guaraní y nadie le hacía caso...
Me reportó luego el HDH que los gorilas se lo habían llevado a la vereda con sus plantitas, agarrándolo cada uno por debajo del brazo.
Perdón Pablino, amigo del alma, por haberte dejado en la vereda, en otra vida, con otra verdad, te devolveremos tu trono de Rey de los Sanos, porque los locos son los que se imaginan que son cuerdos...
Los mismos idiotas que te dejaron plantado en el Salón, con tu mágica caá, Ilex bonplandiana en la mano, pareciendo héroe guaraní salido del monte, habitado por el Don de la Palabra...
Iker Bonpland
08 07 2008



