"Las dos vidas de don Amado", futura película sobre Amado Bonpland de José Luis Castiñeira de Dios

"Las dos vidas de don Amado",  futura película sobre Amado Bonpland de José Luis Castiñeira de Dios




> Message du 04/12/08 16:18
> De : "Carlos Bonpland"
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> Objet : El film
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LAS DOS VIDAS DE DON AMADO

NÉSTOR SÁNCHEZ / DAVID LYPSZIC

JOSÉ LUÍS CASTIÑEIRA DE DIOS

Opus Films

CONTATO

CONTATO

jlcastineira@yahoo.com.ar

DIRECCIÓN
México 750 – Departamento 11 | 1097 | Buenos Aires | Argentina

Teléfono: 4362-7289 | 4922-1879

Director David Lypszic

Guionista David Lypszic

Género Docudrama

Formato 35 mm

Duración 80 minutos

Comienzo estimado del rodaje 25 octubre 2008

Idioma del film Español

Fase en que se encuentra el proyecto Preproducción

Presupuesto U$s 200.000

Observaciones Con Crédito INCAA

Director José Luís Castiñeira de Díos

Guionista J.L.Castiñeira de Díos y
María Ibáñez Lago

Género Dramático – biográfico -
histórico

Formato Largo metraje en 35 mm

Duración 100 minutos (estimado)

Comienzo estimado del rodaje No hay fecha prevista aún

Idioma del film Francés / español / guaraní / portugués

Intérpretes Elenco franco – paraguaio –
argentino- brasileño a designar

Fase en que se encuentra el proyecto Diseño del proyecto – Guión definitivo

Presupuesto 4 millones de euros

Posibles coproductores Provincias argentinas de Corrientes,
Misiones y Entre Ríos / INCAA / Francia /

Paraguai / Brasil

Las dos vidas de Don Amado relata los años vividos en el corazón de América del Sur por Aimé Bonpland,
botánico francés que fuera amigo de Humboldt y Bolívar e Intendente de Malmaison,palacio de la Emperatriz Josefina

. Su vida en Corrientes y Misiones, sus viajes a Montevideo y Sâo Borja, su prisión en el

Paraguay del “Supremo”, donde vive una segunda historia de amor con una india guaraní, y su pasión

por las plantas tropicales tras la búsqueda de un sueño: descubrir el secreto de la yerba mate.

Se trata de un proyecto regional y francés, con aportes proporcionales de ambas artes/

América del sur – Francia)




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# Posté le vendredi 05 décembre 2008 16:42

Primer Foro Franco Argentino Amado Bonpland, Corrientes, 1 a 5 de diciembre

Primer Foro Franco Argentino Amado Bonpland, Corrientes, 1 a 5 de diciembre


> Message du 04/12/08 15:53
> De : "Carlos Bonpland"
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> Objet : Foro
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MINISTERIOS
Primer Foro Franco Argentino de Cooperación Internacional Descentralizada en Corrientes
Organizado por la Embajada de Francia y la Dirección General de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, se desarrollará el “I Foro Franco – Argentino de Cooperación Internacional Descentralizada ” en nuestro país del 1 al 5 de diciembre del 2008.

El evento contará con la participación de Representantes de los siguientes Gobiernos Locales Franceses: Región de Champagne – Ardenne, Región Rhone Alpes, Departamento de Hautes Pyrenees, Departamento de Haute Savoie, Departamento de L’ Aveyron, Ciudad de Pessac, Aglomeración de Poitiers, Ciudad de la Rochelle, Ciudad de Toulouse, Ciudad de Tours, Departamento de Maine Et Loire, Comunidad Urbana de Brest Metropole Oceane, Ciudad de Bayonne, Ciudad de Chartres y el Conservatorio del Litoral. El Foro propone un acercamiento entre las Provincias y Municipios argentinos y los Gobiernos locales franceses, a fin de identificar temas de interés común para el desarrollo de posibles actividades conjuntas, como así también para dar a conocer proyectos y experiencias franco - argentinas que se vienen desarrollando en nuestro país y compartir experiencias exitosas. Las actividades permanentes relacionadas con la Cooperación Internacional y gestiones impulsadas por el Gobierno de nuestra Provincia, lograron el reconocimiento de Ciudades Unidas de Francia, durante el Encuentro Preparatorio de Alcaldes del Foro Franco Argentino de la Cooperación Internacional Descentralizada, llevado a cabo en la Ciudad de París el 18 de Septiembre, en el que participó la directora de Relaciones Internacionales, doctora María Gabriela Basualdo. Como producto de las relaciones institucionales enhebradas con la Ciudadde La Rochelle, se concretó la realización de un encuentro en la Provinciade Corrientes los días 3, 4 y 5 de Diciembre. La delegación Francesa que visitará la provincia estará conformada por: Jean Pierre Heintz, director de Asuntos Culturales-La Rochelle; Michel Dunand, curadora Museo Ciencias Naturales-La Rochelle; Eric Monteiro, Universidad de La Rochelle y Rebeca Ornellas Representante LOCAL-París Para dicho evento, se acordó el abordaje de las siguientes áreas de trabajo: 1) Cultura: a) Museo de Ciencias Naturales Aimé Bonpland: Con la presencia de la curadora del Museo de Ciencias Naturales de La Rochelle, doctora Michel Dunand y de la licenciada Aurora Arbello, Directora del Museo Aimé Bonpland se han programado las siguientes actividades: • Presentación Vida de don Amado Bonpland. Publicación de sus manuscritos inéditos.• Presentación Proyecto creación Sala Iberá para el Museo Bonpland.• Presentación de un video del Viaje de Humboldt y Bonpland.• Presentación de la Muestra de Alcide D´orbigny• Firma de un Convenio entre el Museo de La Rochelle y el Museo de Corrientes. b) Artistas correntinos en La Rochelle:El señor Jean Pierre Heintz Director de Asuntos Culturales de La Rochelle y Funcionarios de Cultura de la Provincia de Corrientes formalizarán Convenios que permitan un fluido intercambio de artistas de la Provinciade Corrientes y La Rochelle en el campo de la plástica, teatro, música y escultura.La ciudad francesa posee un espacio, Intermundos, que alberga a artistas de distintos países, posibilitándoles la realización de muestras de arte en sus modernos Museos. c) Proyecto de un film de ficción – documental sobre la vida de Bonpland “Las dos vidas de Don Amado”, realizado por José L. Castiñeira de Dios. 2) Encuentro Franco- Argentino sobre la vida de Amado Bonpland: Organización de un Coloquio en el 2009 sobre la vida y la obra de Bonpland:Representante de la Universidad de La Rochelle Profesor Eric Monteiro y un Representante de la Universidad del Nordeste.• Intercambio de estudiantes de las Universidades de la Rochelle y de Corrientes.• Elaboración de Convenios entre Universidades. 3) Intercomunalidad- Comunidad de aglomeración • Transferencia sobre buenas prácticas de gestión de políticas públicas, experiencias de desarrollo local, formas de colaboración intermunicipal.• Cooperación directa con las autoridades de colectividades locales en temas relacionados con residuos y transportes.• Fortalecimiento del esquema de Intermunicipalidad de los Municipios que conforman la Red del Humedal para mejorar la calidad de gestión y el desarrollo.• Capacitación y fortalecimiento de las organizaciones públicas y privadas, el conocimiento de la normativa para el manejo y conservación del ecosistema del Iberá.






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# Posté le vendredi 05 décembre 2008 16:22

Modifié le vendredi 05 décembre 2008 16:38

"Mémoires d'un écrivain", Carolina Orlando, Paris, L'Harmattan, janvier 2009, ( traduction et préface d'Eric Courthès)

"Mémoires d'un écrivain", Carolina Orlando, Paris, L'Harmattan, janvier 2009, ( traduction et préface d'Eric Courthès)

MEMOIRES D'UN ECRIVAIN
(Contes basés sur des récits d'Augusto Roa Bastos)









Genre : conte

Auteur : Carolina Orlando
















































Préface, Traduction et notes :Eric Courthès

Illustration de l'auteur :
« Le porte- plumes- souvenirs »
















Et maintenant dégage Carpincho. Prends la plume et déguerpis plus vite que ça. Je ne veux plus te revoir. Ah, attends un instant. Si tu arrives à écrire avec la plume, ne lis pas ce que tu écris. Regarde les figures blanches, grises ou noires qui tombent sur les côtés, entre les lignes et les mots. »

Augusto Roa Bastos, Moi le Suprême









« Un livre où l'on se perd, où l'on ne trouve pas toujours ce qu'on cherche et où la plupart du temps, on découvre ce qu'on n'y cherchait pas, mais qui nous attendait, là...
Un livre qui nous écrit et nous réécrit...»,

Iker Boutin, à propos de Moi le Suprême














Préface





Augusto Roa Bastos, le génial écrivain paraguayen, passé Maître de l'hypertexte et de l'endotexte entre autres attributs textuels, est mort le 26 avril 2005, trois jours après l'un de ses Maîtres, Miguel de Cervantès, disparu pour sa part, le 23 avril 1616, et pourtant, son ½uvre, telle celle de son illustre antécesseur, non seulement ressuscite dans chacune des lectures qu'on en fait mais aussi dans la réécriture.

Nous sommes en effet quelques uns dans le monde à avoir décidé de reprendre en main la plume de Carpincho, celle donc du Suprême et de Raymond Roussel, et à nous l'attribuer. Pour ma part, ce processus se fit de façon presque inconsciente , dans le cas de Carolina Orlando, la démarche est claire, faire revivre le Carpincho à travers d'une part son écriture et d'autre part une interview apocryphe de Juan, un jeune journaliste argentin, en 1978 , à Toulouse, où résidait alors Augusto Roa Bastos, puisqu'il enseignait la littrature latino-américaine et le guarani, à l'Université de Toulouse le Mirail.

Carolina Orlando est née le 24 septembre 1975, elle n'a jamais rencontré Roa et l'a interviewé, elle l'a par contre lu en long et en large, en profondeur oserais-je dire. On retrouve dans ses remarquables mémoires apocryphes de Roa Bastos, l'humanisme révolutionnaire de Fils d'homme, dans le conte « Des armes avec du sang », la complexe pluritextualité de Moi le Suprême, dans les nombreux paratextes et dans « Le jeu de l'écriture », qui débouche sur l'hallucinante marqueterie textuelle de « La légende du divin narcisse », une pièce de théâtre presque exclusivement constituée de passages retravaillés d'½uvres qu'a sans doute lues Augusto Roa Bastos... Impressionnant donc, car au moment où le lecteur exercé de Roa croit déceler une faiblesse : cette pièce est l'élément de trop dans l'ensemble, elle est discordante, ce n'est plus de la ré-écriture de Roa Bastos, et qu'il découvre le stratagème, il ne peut que

réitérer ici sa vision de l'écriture roabastienne, il s'agit d'un endotexte qui se mue en exotexte, par la magie de la relecture et de la ré-écriture. On remarque en effet que dans l'½uvre de Roa, les narrateurs-écrivants sont dominants, qui mettent en scène l'écriture et donnent l'illusion qu'elle s'autogénère : endotexte. Mais logiquement le processus ne s'arrête pas là, le lecteur s'empare à son tour de cette merveilleuse machine à écrire à la Roussel, et y va de sa plume, il réécrit, consciemment ou pas du Roa Bastos, sans jamais sombrer dans les excès de la citation ou du plagiat, il écrit du Roa Bastos, parce qu'il n'a pas le choix, il est condamné à réécrire : exotexte, et à se transformer en simple maillon d'une écriture transfinie...

Ce phénomène est à mon sens unique, c'est pourquoi, quand au printemps 2006, une jeune argentine de 31 ans, grâce à mon blog sur Roa Bastos , m'envoya ses Mémoires d'un écrivain, je ne pus que frémir dès la première lecture. En effet, ce que je croyais la marque d'une forme de folie, la mienne, celle de passer ma vie à commenter son ½uvre, à parcourir son pays en tous sens, à lire tout ce qu'il a lu , était partagée et qu'en cette matière à la fois métatextuelle, hypertextuelle, endotextuelle et exotextuelle, je n'étais qu'un novice face à l'incroyable jeune fille...

Pour finir, et c'est là sans doute le plus étrange, je suis sans le vouloir et sans que nous ne nous soyons jamais vus ou concertés, le protagoniste de ces contes à ma façon. De fait, je m'identifie, -en tant qu'ancien postier-, profondément avec le facteur de « Quelques notes sans temps », qui disparaît dans Buenos aires pour ressurgir à Toulouse. Mon c½ur frémit à l'occasion d'un colloque à Nanterre, dans « Première rencontre avec Borges », -où j'ai étudié et enseigné-, et bien entendu je me mets dans la peau de Juan quand il parvient enfin, après mille détours textuels, à réaliser l'entrevue de Roa, -qui lui raconte l'histoire du facteur-, à Toulouse en mars 1978. En effet, il m'a accordé le privilège de deux entrevues, en son domicile d'Asunción, en septembre 2000 et en août 2003 , que je pourrais bien qualifier moi aussi de moments « magique(s) sans temps »...

D'aucuns verront dans ces quelques notes une amitié de circonstances et quelques heureuses coïncidences, ou encore une admiration naïve pour un auteur partagée, mais tout comme Roa je crois au « mystère terrible du hasard , et même à sa suprématie sur les lois du monde rationnel.»:

« Le hasard répète toujours les mêmes coups. Qui voudrait tromper le hasard doit seulement en mémoriser les lois. Ce sont les plus simples et les plus rigoureuses de l'univers . ». Nous sommes en l'occurrence deux au moins à avoir maîtrisé l'une de ces combinatoires en même temps, en nous inscrivant dans la «répétition » de la lecture et de l'écriture d'un authentique Génie !!!!

Alors, à l'heure où celui-ci mort récemment est déjà presque oublié, -en effet, on peut signaler cet incroyable paradoxe, les traductions en français de Hijo de hombre et de Yo el Supremo, sont épuisées et non rééditées-, saisissez-vous lecteurs de ce livre pas comme les autres, ayez le courage non mercantile de l'éditer, de le faire connaître, de le lire et de le relire, et de vous engager vous aussi dans cette voie de la délivrance par la réécriture, vous n'y échapperez pas...




















AVERTISSEMENT DE L'AUTEUR


En 1978, je fis un voyage en France. J'avais pour objectif d'enregistrer sept écrivains latino-américains. L'un d'entre eux se nommait Augusto Roa Bastos. A la suite de plusieurs rencontres dans son appartement de la rue Van Gogh, à Toulouse, ce livre est né : une compilation de moments, transcrits à partir de sa propre voix, qu'il décida de sauver du naufrage qu'est la vie, des mémoires qu'il choisit de ne pas laisser sombrer dans l'oubli, il doit bien y avoir une raison à cela...

Quelques années plus tard, nous nous sommes revus par hasard à Nanterre. A ma grande surprise, il me félicita pour la position que j'avais adoptée lors de la table ronde sur « la réalité dans la fiction » et, presque en chuchotant, il me demanda si j'avais écrit quelque chose à partir de ses récits.

Bien sûr que j'ai écrit quelque chose don Roa, je vous ferai parvenir une copie de mes contes.

Il les reçut en 1984. Un ami commun me fit parvenir son opinion. Il me suggérait, me dit-il, de ne jamais les publier parce que je n'avais pas su retranscrire les faits tel qu'il me les avait contés, que j'aurais pu les avoir écrit mieux que ça, que j'avais utilisé une langue trop baroque, parfois abstraite et confuse.

Mon avertissement en fait c'est que le protagoniste de ces contes est en désaccord avec ceux-ci.

En cherchant les causes d'une telle désapprobation, j'en finis par conclure que peut-être à l'époque l'idée de mon exil m'occupait trop l'esprit, ou que mon manque d'expérience comme écrivain mit à bas cette première oeuvre.

Je n'écartais pas non plus, pour éluder ma responsabilité, la possibilité que Roa Bastos se soit laissé guider par sa volonté de ne pas révéler des histoires intimes, quelque secret ou texte dont il ne veut pas se rappeler.

Cependant, je crois pour ma part que la parution de ceux-ci est indispensable, afin de démontrer comment les circonstances: des instants de vécu qui ne semblent pas laisser de traces, en firent l'écrivain génial qu'on connaît.

Je laisse entre vos mains lecteur, le loisir de la critique. Afin d'étayer mon point de vue, je rajoute les notes de mon cahier qui, je le crois, éclaireront quelques uns de vos doutes. (Vous pouvez toujours vous en passer si vous n'aimez pas les premiers pas).

Ce que je promets en revanche, c'est de revoir ces récits dans quelque temps. Pendant ce temps-là, je rechercherai de la documentation digne de foi et, comme preuve de mon humble condition d'apprenti permanent, je ferais cas des sages conseils d'un maître que j'ai transformé, de façon irresponsable, en Personnage de ces contes.

« Les fables doivent finir en épousailles... »,
Don Quichotte de la Manche
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# Posté le vendredi 05 décembre 2008 15:48

Modifié le vendredi 05 décembre 2008 16:04

" La isla del mate", in "Memorias de un muerto, el viaje sin retorno de Amado Bonpland", Eric Courthès

" La isla del mate", in "Memorias de un muerto, el viaje sin retorno de Amado Bonpland", Eric Courthès

Este capítulo de mi futura novela de Bonpland será publicado por la revista Palabras escritas de Asunción, en marzo de 2009; fíjense en la calidad de la ilustración de la linda dibujante francesa, Laure Joyeux.





LA ISLA DEL MATE

“Así hasta que se vio que todas las islitas estaban queriendo formar una sola. Quedó la islita grande y alrededor pura agua. Pura agua y después más nada. Más nada.” (Juan José Saer, El limonero real, Buenos Aires, Seix Barral, p. 149)


El Saint-Víctor arriba por fin a Buenos Aires, el 18 de enero de 1817, al cabo de 55 días de navegación. En ese puerto sin muelle de los confines del mundo, permanecemos un ratito en la entrada del estuario y unas balleneras vienen a buscarnos, para cargar nuestros muebles y libros y sobre todo mis colecciones de plantas, que tengo la intención de aclimatar acá. En cuanto tocamos con los pies la costa, como si fuera un signo del cielo, miríadas de mariposas blancas van rodeándonos, mi hija Emma se divierte muchísimo con el fenómeno. Adelina, encaramada en el lomo de un changador , al desembarcar empapó su vestido en el agua sucia y perdió uno de sus escarpines en el lodo, de ahí que ya esté maldiciendo ese puerto sin malecón y eche mala cara a la gente del comité que nos está acogiendo. Ni siquiera está ahí un miembro del gobierno argentino, lo que le parece ser a mi esposa de muy mal agüero, procuro tranquilizarla pero no sirve para nada...

El Cónsul de Francia, Leloir, nos instala en una preciosa casa con patio trasero del barrio San Francisco. Adelina parece recobrar ánimo y la acondiciona con gusto, Emma alegra con sus juegos y risas el jardín. Muy pronto recibimos a los miembros de las familias criollas más ilustres y también a numerosos franceses , Adelina dio pronto con un piano y todas las noches nos tocaba algunas de sus sonatas preferidas. Emma y yo tocamos a cuatro manos, ya no parece tener sombra nuestra felicidad. A intervalos regulares se nos invita en los recibos de las grandes familias porteñas, en los cuales se come como reyes, donde se entera uno también de los grandes movimientos libertadores de este mundo, y sobre todo en los que se confabula entusiasmadamente contra Pueyrredón.

En uno de estos ágapes políticos, me topo con los hermanos Robertson que despiertan mi curiosidad con sus relatos sobre el fascinante Paraguay y sobre todo me cruzo con el flamante General San Martin, cuya valerosa espada una noche roza mi paraguas en el zaguán. Vestido como un petimetre, con un frac azul, una blanca corbata y un chaleco amarillo, soy objeto de todas las miradas, y Adelina ve con muy malos ojos a todas esas mujeres que van gravitando alrededor mío. Soy el centro de interminables tertulias en las cuales la gente se extasía por mi viaje a las fuentes del Orinoco, sin embargo, en mis adentros, todas esas representaciones no me entusiasman y ya sueño con viajar de nuevo...

Durante el día, ando muy ocupado como siempre, compro la Quinta de los Sauces, en el barrio de San Telmo, un inmenso predio medio abandonado de la Comunidad de Bethlehem, con la intención de crear un jardín botánico y sobre todo de salvar parte de las 2 000 plantas diferentes que he traído de Europa . Para mantener a nuestra familia, abro un consultorio y me dedico a la medicina. Muy pronto, ya no me queda un minuto libre, y las tertulias con Adelina y nuestros amigos me relajan sobremanera del ajetreo diario. Sin embargo, muy rápido, una sombra viene a enturbiar este ambiente idílico, Adelina, durante nuestras largas reuniones, no puede dominar más tiempo su odio por el gobierno argentino, lamenta el abandono financiero en que nos mantienen. Por la ausencia de Rivadavia, y habida cuenta de la agitación extrema en que se encuentra el país , el Director Supremo, Pueyrredón, no cumple con los compromisos del gobierno argentino, lo que me obliga a que invierta mi propia plata en la Quinta de los Sauces.Ni siquiera el título honorífico de « Profesor de Historia Natural de las Provincias Unidas », que me otorga en el mismo periodo el Ministro Tagle, cambia algo para mí, es más, me convoca en su despacho y aprovecha la ocasión para señalarme la actitud abusiva de Adelia. Recién al volver a casa, me veo en la obligación de llamarla al orden, acá todo se sabe y se calla y mientras no silencie sus quejas, (perfectamente justificadas por lo demás), no podremos contar con el amparo del Gobierno argentino, en nuestro litigio con la Compañía de Bethlehem .

Y entonces, en la misma época, desde el fondo del barrio de los Aguerridos, la voz de una conspiración contra el gobierno argentino se levanta. Entre los cinco conspiradores, dos asisten regularmente a nuestras tertulias, Robert Charles y Jean Lagresse. Se han juntado con el coronel Carrera en Montevideo, y su meta es derrocar a Pueyrredón. Muy pronto por la intervención del gobierno fracasa el complot de los franceses, y se me convoca en el gabinete del juez García de Cossio, el 12 de diciembre de 1818. Encontraron tres de mis cartas destinadas al director de la Academia de las Ciencias de Brasil en el correo de uno de los conspiradores, nombrado Parchappe, y a muy duras penas pude demostrar que no tenía nada que ver con la conspiración. Una semana más tarde, expulsaron a Parchappe y a otros tres franceses, en cuanto a nuestros amigos Lagresse y Charles, pese a la solicitud de indulto firmada por Leloir, Roguin y yo mismo, no sirve de nada, se los condena a muerte y se los ejecuta la semana siguiente.

En estos trances, decidí que no podía aguantar más la zozobra, la actitud de Adelina peligraba nuestras vidas, ya no me apetecía nada, ni mis pacientes, ni mi cátedra, (imaginaria en realidad), ni siquiera la explotación de mi quinta. Necesitaba libertad, cambiar de aire, y a comienzos de 1819, solicité y obtuve del Gobierno argentino el permiso de explorar el Delta del Tigre y herborizar en esa zona. Pues volvía a emprender el curso de mis tripulaciones, a observarlo todo, analizar, describir, la redacción de mis “Diarios de viajes por el Río de la Plata” duraría más de 30 años, me había vuelto de nuevo el Bonpland explorador y la riqueza del Delta era muy propicia para ello. En efecto, aquel delta precioso cuenta con una infinidad de ramificaciones, canales, islotes secretos y me imaginaba que había vuelto la época bendita de la exploración del Orinoco, con mi amigo Alejandro.

En el transcurso de unos de mis recorridos anteriores, en compañía de mi amigo el dibujante Pierre Benort , ya había descubierto en el fondo del Delta, a unas diez horas en balandra de Buenos Aires, un islote precioso nombrado Martín García. Le pedí permiso al comandante del fuerte para abordar pero me fue negado, por ser la isla un presidio donde se destinaban a todos los enemigos del régimen.

Por fin arribamos un lindo día de enero de 1819, me impresiona de antemano la riqueza de la flora y la fauna, sus costas están cubiertas de decenas de especies de lauráceas, sus numerosos y tupidos bosques están bordeados de mimosáceas. Cotorras variopintas alegran todos los árboles, fragancias múltiples brotan de los suelos aluviales, cubiertos de corimbos multicolores y de malváceas negras y violáceas, rodeadas de una corola anaranjada . En Martín García, la hierba florece todo el año, todos los climas, todas las plantas y los animales del Paraná y del Río de la Plata confluyen ahí, creí descubrir un Paraíso. Pedro está tan entusiasta como yo, anda dibujando todo lo que encuentra, el Delfín ya se olvidó de sus orígenes. ¡Vamos recorriendo praderas y bosques tal como dos muchachos emocionadísimos!

Me habían contado que se encontraba en la isla una gran cantidad de plantas del Paraguay y de Corrientes, cuyas semillas de seguro fueron traídas por las corrientes del nordeste, o que los Jesuitas del Paraguay trajeron en la época de sus peregrinaciones por el Río de la Plata. De ahí mi esperanza un poco descabellada de encontrar en este sitio caá, la famosa yerba mate, llamada también “té de las Misiones”, la cual fue la mayor fuente de su prosperidad, dado que esta planta se toma en infusión, de forma casi general, desde el Virreinato del Perú hasta el Río de la Plata, y que dominaban totalmente su producción y mercado.

Permanecí tres semanas en aquella isla preciosa, en compañía de mi ilustre amigo Benort, recorriendo todos los caminos y los campos, todos los días iba descubriendo plantas más raras pero nada de yerba mate. Al cabo de una semana, conocí a un indio guaraní, al que unos misioneros habían traído y que se había vuelto isleño a pesar suyo. Se llamaba Tupaí y su hijo de 6 años, Jaraí, padecía una fiebre extraña, parecida a la malaria, que aliviaba con remedios caseros. Cuando se recuperó lo suficiente merced a mis decocciones de quina, le comuniqué el objeto de mis investigaciones.

Descubrir por fin la yerba mate, que sólo Azara y Bougainville hasta el momento habían podido tocar, pero mucho más en el norte desde luego. Tupaí conocía la mágica caá, y como cualquier indio guaraní no podía prescindir de ella. Pues me llevó a lo largo de senderos que yo ya había recorrido decenas de veces, y de repente, en la linde de un bosque de laureles negros, me hizo penetrar bajo los árboles por una picada, y al cabo de cinco minutos, nos encontramos en medio de una plantación natural, importante para esta región, decenas de arbolitos de mate, perfectamente disimulados en el corazón del monte.

Me puse loco de contento y empecé a pegar saltos por todas partes, el indio salió corriendo, del susto hubo de ser. Me dejó solo con mis plantitas de mate. ¡Por fin podía justificar mi ausencia respecto a Emma y Adelina! ¡Claro que las extrañaba pero Buenos Aires se había vuelto tan asfixiante! De inmediato me puse a examinar atentamente sus preciosas hojitas, armado de una lupa, las observé bajo todos los ángulos. Tienen una forma casi ovoide, de un color verde oscuro en la parte expuesta al sol y casi blanquecino en la otra, nada que ver con las ramitas secas traídas por Bougainville al Muséum . En seguida clavé la uña de mi pulgar en una de ellas, e hice brotar la savia, verde y espesa, con la punta de la lengua probé el jugo y lo supe amarguísimo .

Pues me pasé los días siguientes observando la yerba mágica del Paraguay, Pierre la dibujó detalladamente, así como las plantas y el terreno que la rodeaba, analicé la naturaleza del terreno, descascarillé sus semillas que les encantaban tanto a los zorzales. En realidad fusioné totalmente con su entorno.

Al volver a Buenos Aires, procuré hacer germinar las semillas. Pero ya sea por culpa del clima, o por la tierra de la quinta, a pesar de su gran riqueza gracias al riachuelo que iba corriendo en el fondo del predio, no hubo manera de que brotara algo. Estaba al borde de la desesperación, en efecto mi porvenir en aquellas tierras australes, dependía rigurosamente del descubrimiento del secreto del mate.

Pues decidí volver a Martín García, Tupaí y Jaraí me acogieron con sumo júbilo en el muelle, nos fuimos directo al jardín secreto, y resolví acampar en el mismo sitio, hasta que pudiera descifrar por fin el enigma.

Por una linda tarde de verano, mientras los últimos rayos del sol poniente iban filtrando entre las ramas del bosque, un vuelo de estos zorzales, tan arraigados al parecer a este lugar, pasó volando encima de mi cabeza y uno de ellos depositó en pleno centro de mi cráneo sus excrementos. ¡Maldita ave! ¡Cómo el desvergonzado volátil podía dar tan seguro en el blanco! Entonces eché con el dorso de la mano la inmunda deyección, sin embargo pese a mi gran celeridad, se me quedaron unas gotitas del horrible líquido en la mano, y en el medio, algunas semillas de mate amarilleadas.

Pegué un salto al enterarme de que las semillas, roídas por los ácidos estomacales de estas aves tan raras, habían perdido las cutículas negras que las rodeaban, y me puse a imaginar que quizás así podrían germinar. La teoría resultó perfectamente exacta, al volver a la quinta otra vez, planté estas semillas, y unas semanas más tarde, aconteció el milagro. ¡Decenas de finos filamentos verdes surgieron de mis macetitas!

¡Había vuelto a descubrir, dos siglos después de los sabios jesuitas , el secreto del mate! ¡Lleno de entusiasmo y reconocimiento por mi eterno amigo Alejandro, lo nombraba Ilex humboldtiana! ¡Cómo me habría gustado que esté a mi lado en aquel momento! No obstante, por no tener zorzales en mi campo, me tocaba descubrir un procedimiento químico para sacar las envolturas de las semillas, probé con todos los catalizadores posibles, los alcalinos más diversos y terminé descubriendo que remojarlas en una leche de potasio convendría perfecto.

Sin embargo, Adelia cada día se mostraba más reacia a mis experiencias y proyectos, ya no aguantaba verme todo el día con la ropa recubierta de índigo y potasio, (según ella era yo el hazmerreír de nuestros vecinos y amigos), privándome de sueño y vida de familia para lograr mis objetivos. Nuestra historia, a pesar de su corta duración, no parecía que iba a durar mucho más tiempo. Al frisar en los cincuenta años, cansado de las mundanalidades y de las ciudades, sentía que la vida estaba en otros lares, que había nacido para explorador y que iba a serlo, y tal vez sería allá en el Norte, en las Misiones Occidentales, a lo largo del litoral del Paraná y del Uruguay. Entablé contactos con el caudillo local, Ramírez , y una vez más, solo con mi bolso de viaje, volví a salir, dejando mi quinta y mi nueva familia.

En efecto, gracias a mi reciente cargo de Naturalista de las Provincias Unidas, (y después de haber vendido mis herbarios y mis dibujos de Martín García, a mis amigos los comerciantes franceses, Meyer y Roguin ), pude financiar una expedición hacia Corrientes, en compañía de mis socios, con los cuales había resuelto probar la tentadora aventura del mate.

Emma estaba llorando, le prometí a Adelina volver cuanto antes, empero frente a la aventura, no se puede dominar nada.

Así iniciaba mi viaje sin retorno, duraría casi 40 años, iba a conocer las mayores dichas y las peores desdichas, envuelto en la vorágine bélica de las Provincias Unidas de la Plata, en los combates encarnizados post-independencia, ora mimado ora execrado por los caudillos locales, iba a pasar de la mayor libertad al confinamiento más horrible, para tocar el fondo de la desesperación diez años después de mi salida, rebasando por primera vez los límites de mi resistencia y experimentando la zozobra de la mayor impotencia.

Pese a todo procuraba en todas circunstancias dar pruebas de una inalterable sangre fría y en todas partes ejercía mi filantropía , lo que me valió por doquier, aun cuando me quitaron la libertad, el mayor reconocimiento.

Es lo que voy a contarles ahora, mediante este libro, al cual hice mío , Memorias de Ultra Tumba si las hay . El Río de la Plata, el río sin Plata, voy a remontar, luego iré flotando por el Paraná, la ciudad de las siete Corrientes de riberas risueñas me está esperando, y allende el lejano y atrayente Paraguay , el Paraíso del Mate, a bordo de la semaca La Bombardera, ya puedo embarcar, el primero de octubre de 1820 .

# Posté le vendredi 28 novembre 2008 15:02

Modifié le samedi 29 novembre 2008 05:02

"Kamba Cua, el agujero de los negros, en Asunción del Paraguay", Eric Courthès

"Kamba Cua, el agujero de los negros, en Asunción del Paraguay", Eric Courthès
Un lindo día de agosto de 2008, nos fuimos con mis amigos Amanda Pedrozo y Luis Hernáez a visitar a Lázaro Medina, Director del Ballet Kambá Cuá, de Asunción. Nos atendieron muy bien, tocaron por nosotros sus preciosos tambores, nos dejaron visitar su linda capilla, donde lo vimos a su famoso Santo Negro, San Baltazar.... Lo sacaron por nosotros de la capilla, y fue un momento muy especial...

Esta gente muy valiosa, descendientes de esclavos angoleños, y luego de los soldados de Artigas, fueron confinados al Paraguay, con su jefe, por el Doctor Francia...

A pesar de que les quitaron el 90 % de sus tierras en San Lorenzo, para edificar una Universidad, siguen confiando en el porvenir y gozando la vida gracias a su cultura preservada, y en especial su música que les da ganas de seguir existiendo...

Hoy siguen vivos entre los paraguayos, con una cultura muy tenaz y original...

Siempre será para mí uno de mis mejores recuerdos de viaje, y eso que hice muchos...

Eric Courthès


Escucha a Kamba Kua en You Tube!!!!

http://www.youtube.com/watch?v=tltNfHalHDE


Testimonio de Alejandro Bovino Maciel, sobre el Kamba Cua de su infancia en Corrientes, (la cancioncita no es suya sino de Osvaldo Sosa Cordero...)



<span style="font-weight:bold;">Festejan el seis de enero

su Función, San Baltazar

El santo más candombero

que se pueda imaginar

Por ser la de este santito

la función de los cambá

ya armaron el bailecito

los del barrio Cambá Cuá

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Si hay algo que recuerdo de mis primeras impresiones de Corrientes (crecí en Bella Vista hasta los 10 años en que nos trasladamos a la ciudad de Corrientes) justamente es la fiesta de los cambá los 5 y 6 de enero. Gustavito Rey un amigo mío anduvo estudiando el tema de la música negra en las fiestas de Corrientes y sé que estuvo en Empedrado donde también hay culto a San Baltazar, en Saladas, Ramada Paso, Curuzú... está bastante difundido ese mitograma del santo negro.

La "casa" de san Baltazar estaba a 2 cuadras de mi casa, en lo de los Vedoya y la procesión del 6 de enero salía de la Iglesia de la Cruz de los Milagros (cerca del museo Bompland, la habrás conocido...) y pasaba frente a mi casa.

Era de mucho jolgorio, muy festiva. La negra Minga era una de las portaestandartes y en pleno paso de la procesion se bajaba el escote cuando un arriero la miraba. Era casi carnavalesca con mucho bullicio, rezos en medio, bombas de estruendo, fanfarria de la policía, un circo total.

Los Reyes Magos que jamás me dejaron un puto regalo al menos me regalaban esta alegría cada 6 de enero.
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# Posté le mercredi 05 novembre 2008 09:30